Los propósitos reciclables de cada año

A un par de días de que concluya el 2016 muchos reflexionamos sobre aquellos entusiastas propósitos que nos fijamos los primeros días del año, desde el clásico “bajar de peso y ponerse en forma”, hasta cosas más personales como cambiar rasgos de nuestro carácter que no nos gustan.

Siendo realistas, si la lista era de 10 puntos, con esfuerzos cumplimos 2 o hasta 3, pero no solemos pasar de ahí; o los abandonamos a mitad de camino, como ese de leer un libro al mes y la cifra quedó a penas en 3.

Si echamos una mirada a años anteriores, sin duda notaremos que la mayoría suelen repetirse cada año, y terminamos reciclándolos más que a los PET´s, el aluminio o hasta a los exs; y es que ese no es el problema, la cosa es que los reciclamos porque se quedaron en el tintero, sin cumplir, y pocos pasan más allá de las buenas intenciones.

37

Y es que siempre nos gusta pensar que el hecho de que el calendario marque un nuevo año es el pretexto perfecto para cambiar y mejorar; así que aprovechando que el 2017 está a la vuelta de la esquina, es un buen momento para la reflexión.

Quizá más allá de metas y própositos a largo plazo, y que en ocasiones están más allá de nuestras posibilidades, sería viable plantearse uno mensual, y si se requiere extenderlo o repetirlo meses después.

A veces la felicidad está en esos pequeños actos y espontaniedad que no los notamos pero que realmente valen la pena. Hay que disfrutar más, reir a carcajadas y renegar menos. Que el propósito fundamental del 2017 sea ser felices los 365 días.

Hasta aquí nuestras cursilerías… Óquela.

33

Anuncios

Intercambios Godínez y los regalos horribles

 

gift-giving-is-a-complex-social-dance_man-repeller

Diciembre, esa época de dar y recibir, de reconciliación y amor; de entrar en un estado de reflexión y buenas vibras. Pero también, de entrar a intercambios de regalos, muchos intercambios de regalos…

Todos hemos pasado por ese regalo horrible, mientras tu le regalaste al niño del salón el mejor juguete a ti te regalaron unos para nada hermosos guantes, tienes 7 años y el regalo obviamente no te entusiasma ni un poquito, pero eres optimista y le sigues dando oportunidad a los intercambios.

En la oficina, hay una regla no escrita, pero más sagrada que la sangre de Cristo, y es que todo Godín ha de participar en el intercambio de regalos del personal. Le pides a Dios que no te regale el wey más codo del grupo y comentas cada vez que puedes como te encantaría que “alguien” te regalara tu película favorita o ese reloj que viste en mercado libre.

Además están los presupuestos, quedan en que será algo de 200 pesos, y no falta el desubicado que pide cosas que ni de pedo cuestan esa cantidad y por cierto, ese sujeto es a quien le debes comprar su regalo, así que convencido de que es tu deber dar un buen regalo y suponiendo que tu amigo secreto hará lo mismo por ti (ajá) te gastas 400 pesos en el regalo.

Llega la hora de la entrega, ese momento de entre emoción y frustración cuando comienzan a repartirse los regalos, es tu turno de entregar, pum te luces, tu amigo secreto te abraza feliz por el regalo totalmente agradecido, es más todos de aplauden, te ganaste el cielo y bueno, sigue el momento de abrir tu regalo, la caja es más grande de lo que esperabas, no crees que sea la película o el reloj, pero bueno, debe ser algo bueno, rompes el papel impaciente y ¡sí! ¿si? Un… unos ganchos para la ropa.

El infeliz de tu amigo secreto te abraza feliz y te dice “ojalá te gusten” obvio te acuerdas de esos malditos guantes que te regalaron en segundo de primaria. Juras que jamás volverás a participar en un intercambio.

Spoiler: participarás en el próximo intercambio de la oficia y ahora te van a regalar un sartén sin teflón.

Así que como tips para un intercambio feliz, pongan cantidades realistas para la compra, háganlo solo sí están seguros que podrán comprar el regalo y manden una lista lo más específica posible con tres o cuatro opciones DENTRO DEL PRESUPUESTO para que todos, obtengan un regalo que querían y sea una feliz navidad.

 

7 tips financieros que resolverán tu vida

saving-money

Definitivamente ser una persona financieramente responsable y exitosa es uno de los objetivos más lejanos e imposibles del mundo, sobre todo si tienes un sueldo menor a los 10 mil pesos mensuales y un sinfín de deudas y pagos que debes liquidar a tiempo. Por eso en Óquela nos dimos a la tarea de investigar consejos y sugerencias que podrían echarnos la mano en esto de los dineros.

  1. EL ANTIPRESUPUESTO

De todas las medidas que podemos adoptar los irresponsables financieros, esta es la mejor. Seguramente estás cansado de hacer un presupuesto semanal, quincenal e incluso mensual y nunca de los nuncas logras apegarte a él ¡No te preocupes! Los expertos crearon el “antipresupuesto”, el cual consiste en hacer una estimación de todos tus gastos forzosos, es decir, la renta, los servicios, el transporte, el abono a la cuenta de crédito, en fin, todo lo que necesitas para sobrevivir. Al llegar la quincena, lo mejor es hacer una transferencia automática o almacenarlo en una tarjeta de débito que nunca uses. El resto de tu sueldo… ¡Gástalo! Vuélvete loco y gasta todo, sin remordimientos.

Nota importante: Debes tener en cuenta que esta acción no debe ser permanente, pero puede servirte para encaminarte en el mundo de las finanzas y poco a poco ir adquiriendo el control de tu dinero.

  1. LA REGLA 50-30-20

Si el consejo anterior no es lo tuyo y te gustaría ser más organizado, este famoso método puede servirte. Se trata de dividir tu sueldo quincenal o mensual por porcentajes:

50% – Lo destinarás a gastos esenciales (renta, servicios, transporte, comida, créditos, etc.)

30% – Será para objetivos financieros, o técnicamente, los ahorros

20% – Gastos flexibles (la vida loca)

Esta segmentación de tu dinero tal vez no sea factible con tu percepción mensual, sin embargo, si puedes llevarla a la práctica, te será muy útil y a la larga podrás jactarte de llevar orden en tus finanzas.

  1. CAMBIA ALGUNOS HÁBITOS

A veces es imposible, pero no dejes de intentarlo. Cocinar y comer en casa reducirá de forma significativa tus gastos diarios, al igual que caminar o ir en bicicleta a lugares cercanos o de vez en cuando usar el transporte público para llegar a tu trabajo o a la escuela. También te ayudará comprar por mayoreo los snacks diarios e incluso adquirir objetos usados en el caso de electrodomésticos y ropa.

También cuida el gasto de los servicios: no dejes luces ni aparatos eléctricos encendidos cuando nadie los esté usando y trata de reducir el consumo de agua. No gastes en cosas que no necesitas y reduce las salidas de compras. Todo esto te ayudará enormemente a gastar mejor tu dinero.

  1. REPLANTEA LAS ACTIVIDADES DE LOS FINES DE SEMANA

Esto es más complicado, sobre todo si eres joven y los fines de semana eres el alma de la fiesta o el novio más condescendiente del mundo. Pero nada pierdes con disminuir tus salidas y hacer nuevos planes. No siempre es mala idea invitar a tus amigos a tu casa a jugar Call of Duty, Mortal Kombat en tu consola, o disfrutar de juegos de mesa. Si de plano te encanta la fiesta, puedes organizar una en tu casa, en donde cada quien lleve lo que va a consumir. Es probable que gastes, pero no se compara al dinero que pagas en bares o antros.

  1. EL FRASCO DE LAS MONEDAS

Esto es más o menos como la alcancía que tenías cuando eras niño. Nunca está de más disponer de algún frasco o una botella y echar ahí el cambiecito que te quedó cuando fuiste a la tienda o en tus gastos del día. Si tienes tendencia a lo obsesivo-compulsivo, úsalo a tu favor y elige monedas de una sola denominación, de modo que cada vez que veas una moneda de 5 o 10 pesos sentirás esa necesidad de echarla al contenedor

Independientemente del fin que decidas darle a ese dinero, no lo consideres un “ahorro” pues de lo contrario andarás por ahí con la esperanza de los 30 pesos que tienes guardados en tu casa. Considera esta actividad como un “hobby” y deja de verlo como dinero de emergencia. Cuando llenes el frasco, verás  que valió la pena.

  1. IDENTIFICA LOS GASTOS “TONTOS” Y REDÚCELOS

Según los expertos en finanzas, una de las fugas más grandes de dinero ocurre en gastos absurdos. Aquí te dejamos una lista de lo que puede entrar en esta categoría. Identifica los tuyos y redúcelos:

-El café matutino: Tal vez eres un fanático del café y cada mañana llegas a la cafetería que está de paso a la oficina para comprarte un cappuccino, un té chai o una infusión de alguna bebida deliciosa con arándanos y cerezas. Pero reconsidéralo, tú puedes aprender a preparar ese café de forma sencilla y muchísimo más económica en tu casa u oficina.

-Los cigarros: No importa si eres un fumador ocasional o empedernido, ponte límites al momento de comprar las cajetillas. Si te fumas tres cajetillas por semana, redúcelo a dos. Si fumas tres cigarros en la oficina y tres más en casa, puedes disminuir el número para que una cajetilla dure más tiempo. Tampoco gastes en cigarros sueltos.

-Multas y estacionamientos: Sé prudente al momento de conducir. Si eres un ciudadano responsable, te ahorrarás las odiosas multas de tránsito y con ello mucho dinero. También procura llegar temprano a los lugares que frecuentas, para que puedas encontrar espacios públicos para estacionarte.

-Sobrepasar el plan telefónico: Ten presentes todos los beneficios que te brinda tu servicio telefónico, pero también los límites. No te excedas en llamadas, mensajes o uso de datos móviles de internet. A final de mes verás que medirse tiene sus recompensas.

-Snacks y antojos: Este es uno de los gastos más grandes y en los que ni siquiera imaginas la cantidad de dinero que pierdes. Reduce tus visitas al Oxxo o a la tienda de la esquina. No vayas a menos de que sea muy necesario. Lo mejor es que compres por mayoreo una caja de barras saludables o sobres de frituras, pero evita al máximo ir a estos establecimientos.

  1. NO USES LA TARJETA DE CRÉDITO (PARA CUALQUIER COSA)

Adquirir créditos es un verdadero reto, sobre todo si eres un desastre financiero. Siempre que decidas endeudarte con un banco o alguna tienda departamental, considera dos cosas: (1) ¿vale la pena? (2) ¿Puedo pagarlo? Si alguna de las respuestas es NO, descártalo. De lo contrario entrarás en un círculo interminable de pagar deudas con más deudas.

Esperamos que estos consejos te sirvan (y también a nosotros) ya que son los señalamientos que hacen los expertos para todos aquellos que no vemos la luz del sol en materia financiera.

¿Casualidad, coincidencia o sincronicidad?

617913e8265b173f9bce5437bb45fdd3

Seguramente te ha sucedido que un día recuerdas a una persona que no has visto en mucho tiempo y al día siguiente la encuentras en el lugar menos esperado; o de pronto te interesas por algún tema o asunto y sin buscarlo, la información llega a tus manos. Este tipo de acontecimientos los conocemos como casualidades o coincidencias, sin embargo, la ciencia ha descartado estas posibilidades y en su lugar les ha dado una nueva definición: sincronicidad.

Uno de los mayores misterios para los seres humanos es la interacción que tienen las personas con el tiempo y el espacio. Es por ello que decenas de científicos se han interesado en el tema y han buscado explicaciones naturales. Tal fue el caso del psicólogo Carl Jung, uno de los pensadores más importantes de las últimas décadas, quien se adentró en la subjetividad de la mente humana y se apasionó por los asuntos sobrenaturales, a fin de encontrarles una explicación a partir de la psicología y las emociones.

Carl Jung definió la sincronicidad como “la simultaneidad de dos sucesos vinculados por el sentido pero no de manera casual”. Esto es la coincidencia temporal de dos o más eventos, que guardan relación entre sí, pero que no son uno causa del otro, sino que su relación es de contenido. Algo más o menos como el “azar objetivo“, del poeta surrealista André Bretón, quién definió su ideología a partir de la fusión inesperada o azarosa “entre lo que una persona desea y lo que el mundo le ofrece“. El azar objetivo es uno de los conceptos fundamentales del surrealismo: coincidencias o casualidades cuya carga emocional las dota de significado.

De acuerdo con Jung, estas coincidencias podrían presentarse a raíz de una atracción no consciente que genera la ocurrencia de ciertos eventos, y por ello les concede un valor simbólico, aunque solamos creer que las causas provienen de circunstancias metafísicas, como la suerte o la magia.

Es evidente que esta teoría no es bien aceptada por el materialismo o el racionalismo más radical, sin embargo, proviene de las profundidades del psicoanálisis. Es por ello que, según Jung, los períodos de transición o transformación de los seres humanos como la muerte de seres queridos, cambios de trabajo y divorcios, son más propensos a que ocurran sincronicidades, ya que la reestructuración interna del individuo causada por los cambios y las crisis genera una energía de búsqueda de sentido, el cual nos obliga a encontrar patrones en las circunstancias externas.

Todo esto tiene una estrecha relación con el pensamiento mágico y otros procesos no conscientes de la mente, cuyo estudio y planteamiento han sido ejes de la psicología jungiana, cuyas teorías les traeremos más adelante en Óquela.

jungillustration7

 

Fuentes:

Fundación UNAM

Hipertextual