La accidentada incursión de Warcraft al cine

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La súper producción de la película de Warcraft este  año fue una que estuvo rodeada de emociones encontradas, por llamarlo de alguna forma. Por un lado, quienes conocen y han jugado el MMORPG (massive multiplayer online role playing game) parecieron dividirse en dos bandos igualmente grandes.  Del lado positivo, estaban aquellos que se emocionaron de contar con una película que contara de cierto modo el inicio de la historia, o una precuela del juego. Y vaya que se fueron a los inicios legendarios, pues el tiempo en que se desarrolla la película se rastrea como el inicio del conflicto en World of Warcraft, antes incluso de que aparecieran muchas de las razas conocidas del juego como los Blood Elfs. Del otro lado, estuvieron aquellos que renegaron de la necesidad que ha habido en las últimas décadas de convertir toda obra creativa (libro, videojuego, caricatura) en una película, llevados por la codicia. Hemos de decir, también, que el segundo grupo parecía conformarse mayormente por aquellos jugadores que fueron más dedicados al juego y llevaron a su personaje (o personajes) al último nivel.

Fuera de los celos que por –su- juego estos jugadores de hueso colorado sintieron, lo que los hizo rechazar la película cuando fue anunciada hace ya más de un año, la espera fue mayormente neutral tirándole a positiva. Las teorías no se hicieron esperar, tampoco “esto es una táctica publicitaria de Blizzard para conseguir más personas que jueguen a World of Warcraft”, “Blizzard y Hollywood no se cansan de cargar sus bolsas de dinero” e infinidad más. No sabemos si algunas de estas u otras teorías se acerquen a la realidad, lo único de lo que podemos hablar es de hechos.

El más importante de estos es la súper apuesta que los estudios Universal y Legendary hicieron (160 millones de dólares) fue una jugada arriesgada en medio de un mercado hasta cierto punto saturado con historias, series y películas de fantasía. Sin embargo, Warcraft contaba con un gran as bajo la manga: su historia no era nueva. Era conocida por miles de jugadores en todo el mundo, no fue necesario contar una historia previa o dar lugar a un preámbulo larguísimo sobre Aseroth o la construcción del mundo en la película, pues por cada neófito de Warcraft en la sala de cine, habría al menos un veterano del juego que tendría una mínima noción del mundo en que se desarrollaba la película. Eso aunado a que el juego en sí les sirvió de publicidad de una década para la película, más que en sentido inverso (hasta el momento no hemos visto ningún reporte de un incremento de actividad importante en los servidores de World of Warcraft después de lanzada la película).

Y los números hablan por sí mismos: Warcraft rompió dos récords en el mercado chino durante su semana de lanzamiento en ese país. Es un país que debido a su gran densidad poblacional y estrecha relación cultural con los avances tecnológicos, las películas de videojuegos o fantasía tienden a tener éxito. Warcraft fue lanzado de hecho primero China que en Estados Unidos. Esto por muchas razones, entre ellas siendo que la películas lanzadas primero en suelo americano tienden a encontrar la forma de llegar a los países asiáticos antes que el lanzamiento oficial, afectando directamente las ventas posibles de la película en cines. Este efecto sucede en mucho menor medida a la inversa, por lo que, desde un punto de vista económico, tiene sentido lanzar la película antes de la posibilidad de una filtración al mercado negro.

La película Avengers: Age of Ultron recaudó en el mercado chino 28.3 millones de dólares durante su primera semana. Sostuvo el récord hasta la llegada de Warcraft, que arrasó en el mismo período de tiempo con la impresionante cantidad de 46 millones de dólares. El segundo récord roto durante su primera semana fue arrebatado a la película Rápidos y Furiosos 7 (Furious 7).  Únicamente en ventas de boletos para salas Imax, Fuious 7 recaudó 4.7 millones en su primera semana en el mercado chino. Warcraft se anotó 5.3 millones en el mismo rubro y período.

Afortunadamente para los estudios productores, la película de Warcraft tuvo un lanzamiento sumamente exitoso, no sólo en China, sino a nivel global. Y es algo impresionante, pues no contó con gran publicidad previa (algo parecido a lo que pasó con la película Kingsman) y hasta tuvo ciertas campañas que de hecho fueron percibidas como risibles, dañando la imagen de la película aún antes de que viera la luz. La más notoria de estas fallidas campañas fue la que se lanzó por Twitter con imágenes tomadas de la película empatadas con frases comunes del juego como “Protect the tank¡¡”. Esta campaña fue vista como negativa por varios jugadores y hasta por el director Duncan Jones. Y con razón, algunas páginas de internet como blizzardwatch.com señalaron que  “la campaña parece haber sido hecha por alguien que jamás ha jugado a World of Warcraft”, lo cual es una crítica importante.

Afortunadamente la película salió airosa de estos “baches” publicitarios y contó con bastante éxito y actuaciones muy buenas, particularmente del protagónico Travis Fimmel, quien encarna al legendario Anduin Lothar, nada más y nada menos que el gran León de Azeroth, (hablaremos del lore de World of Warcraft en alguna otra ocasión) referido en World of Warcraft envuelto por la leyenda de la primera y segunda grandes guerras, el inicio mitológico de World of Warcraft.

Travis Fimmel es también conocido por su papel de Ragnar Lothbrok  en la serie Vikings, también recomendada.

 

 

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